Mi evolución 3

1 año siguiendo una alimentación plant-based

Hace ya un año que empecé a seguir una dieta basada en vegetales y no puedo estar más contenta de mi decisión. Literalmente esta decisión ha cambiado mi vida. Es por esto que he creado este blog, para difundir toda la información que estoy encontrando y para compartir contigo mis progresos, esperando que todo ello pueda también ayudarte a ti.

Para celebrar mi primer aniversario hoy voy a compartir contigo la valoración que hago de toda mi evolución de este primer año. Puedes consultar mis anteriores posts explicando mis progresos parciales en mi evolución y mi evolución 2.

¿Cómo empecé?

Creo que ya lo he contado en alguna ocasión, empecé mi cambio de alimentación literalmente de un día para otro. Llegó a mis manos un libro titulado “El estudio de China” del Dr. Colin Campbell y el segundo día de empezar la lectura decidí que tenía que dejar de comer alimentos de origen animal si quería mejorar mi salud. 

Aunque siempre me ha interesado encontrar el equilibrio cuerpo-mente-emociones-bienestar (una de las razones por las que estudié psicología) y siempre me ha interesado la salud, la medicina, la nutrición, el ejercicio físico y como no, la psicología, coincidió en esa época que familiares míos estaban empezando a padecer graves enfermedades. 

Así que, si yo no quería tener los mismos problemas en pocos años, debía modificar mi estilo de vida. Hasta ese momento creía que determinadas enfermedades como el cáncer, las enfermedades autoinmunes o la obesidad tenían una elevada carga genética, pero pronto descubrí que aunque la genética es importante, lo más determinante en este tipo de enfermedades es el estilo de vida. 

Aunque ya intentaba llevar un estilo de vida saludable (dejé de fumar hace más de 10 años, siempre he sido muy consciente del poder del ejercicio físico y de la alimentación saludable), mi cuerpo no parecía opinar lo mismo. Es decir, mientras que yo creía que me alimentaba y me cuidaba correctamente, seguía teniendo problemas de sobrepeso, cansancio crónico, inflamación y dolor de piernas, problemas articulares, entre otras «cositas».

Entonces, ¿cuál era el problema? Durante años pensé que mi componente genético era tan importante que poco podía hacer. Lo que no sabía era que, parte de la información que había recibido a lo largo de mi vida, era errónea. Y esa información errónea era, principalmente, con respecto a la alimentación.

Ya ves que cuando decidí seguir una alimentación plant-based, mi principal motivación fue mejorar mi estilo de vida y mi salud, poco sabía en ese momento que 2 de los mayores problemas que he padecido durante la mayor parte de mi vida (mi sobrepeso y lipedema) se iban a solucionar, o como mínimo mejorar, como por arte de magia. 

Hay personas que me comentan que esto de dejar de comer alimentos de origen animal es muy radical y difícil, pero te voy a dar un dato: nunca antes en mi vida, repito: nunca!, había estado un solo día sin comer alimentos de origen animal. Por si no ha quedado claro, lo vuelvo a decir: nunca había estado un solo día libre de productos de origen animal. Si no era leche, eran yogures o queso o si no embutidos o pollo o pavo o huevos o pescado. Sí, y de un día para otro los dejé y sigo respirando y viviendo, sin efectos secundarios negativos y lo mejor de todo, es que me siento genial!

Ya desde pequeña en mi casa hemos consumido muchísima carne y lácteos, aunque también mucha fruta y verdura y hemos hecho en general mucho deporte, pero ¿será este consumo elevado de alimentos de origen animal la razón por la que la mayoría de los miembros de mi familia tengamos problemas de sobrepeso, obesidad y una larga lista de enfermedades no transmisibles? Supongo que con el tiempo lo veremos…

¿Qué cambios he experimentado?

En el pasado cuando hacía dieta el único objetivo que perseguía era el de adelgazar. En cambio, cuando empecé a llevar una alimentación vegana basada en plantas tenía clara 2 cosas:

  • Esto no era una dieta, sino un cambio de alimentación para toda la vida, (aunque lógicamente uno puede cambiarlo cuando quiera y volver a su estilo de vida previo).
  • El objetivo principal era estar saludable y proporcionar al cuerpo toda la ayuda posible para que él haga su trabajo, una especie de relación bi-direccional: “yo te cuido, tú me cuidas”, de tal forma que tenía que darle tiempo a mi cuerpo para que poco a poco mejorara.

Una de las cosas que más me sorprendieron fue la rapidez con la que empecé a notar los efectos beneficiosos de seguir una alimentación vegetal saludable. Nunca me había imaginado que mi cuerpo fuera tan agradecido al darle lo que necesitaba.

No hay duda en que de lo que más me arrepiento es de no haberlo hecho antes pero, como iba a hacerlo si no lo sabía! Estoy segura que, si hubiera descubierto antes los beneficios de llevar una alimentación basada en plantas, mi vida habría sido infinitamente más fácil, pero como no puedo volver atrás, lo que me he propuesto es intentar ayudar a tomar la decisión de cambiar de alimentación cuanto antes a todas aquellas personas que lo quieran.

Así que, vamos a los cambios que he experimentado en este año tanto físicos como mentales-psicológicos como de relación con la comida:

  • Durante años mis digestiones han sido pesadas, aunque tan acostumbrada estaba que ya formaba parte de lo “normal”. Ha sido en el último año cuando me he dado cuenta que tener digestiones pesadas no es “normal”, sino que lo «normal» es lo que siento ahora: nada de pesadez de estómago.
  • Antes me sentía hinchada y con mucha retención de líquidos. Ahora me siento mucho más ligera y deshinchada, no solo por haber perdido peso, sino porque la comida que como me sienta mejor, siento que es comida limpia que me aporta muchos nutrientes beneficiosos para mi salud.
  • Debido al lipedema que padezco, desde mi adolescencia he padecido de dolor en las piernas, un dolor difícil de describir para aquellos que no lo han sufrido. Siempre explicaba que era como si tuviera un morado gigante que ocupaba ambas piernas. La única forma de conseguir alivio era a través del masaje o de las medias compresivas. Gracias a seguir una alimentación basada en vegetales, el dolor desapareció el primer mes y nunca más ha vuelto. Puntualmente, siento dolor en zonas muy localizadas pero suele relacionarse con uno o dos días antes de tener la menstruación y con una intensidad infinitamente inferior, por lo que no requiero de medias compresivas ni ningún otro tratamiento.
  • Durante gran parte de mi vida he sido bastante deportista. Durante más de 20 años he sido jugadora de baloncesto, aunque periódicamente me lesionaba tobillos y rodillas. Cuando dejé el básket me quedaron secuelas, lo que me provocó que redujera mucho mi actividad física, debido a que cada vez que caminaba más de lo habitual o corría, me dolían los tobillos y las rodillas. Siempre me habían dicho que tenía problemas en mis articulaciones y que era consecuencia de haber hecho este tipo de deporte. Lo que no me puedo creer todavía es que, gracias a seguir una alimentación basada en vegetales, mis dolores articulares se han evaporado. Todavía estoy comprobándolo, pero, de momento, cuando camino larga distancia no me duelen ni rodillas ni tobillos y ahora estoy empezando a correr y de momento parece que todo va bien. Algunos me dirán que es porque he perdido peso, pero tengo que decir que cuando jugaba a baloncesto pesaba menos que ahora (aunque mi talla de pantalón era superior) y me dolía más, así que ya os iré informando.
  • En un año he perdido 19 kg y he bajado la talla de pantalón de una 48-50 a una 42-44 sin pasar hambre ni preocuparme por las cantidades de comida. Algunos pensarán que no es mucho peso para un año, pero os aseguro que prefiero perder peso poco a poco y que la piel se vaya adaptando que perder peso muy rápidamente y que la piel no tenga tiempo a adaptarse y cuelgue.
  • Antes tenía hambre constantemente, tenía que controlar mucho las cantidades que comía si no quería engordarme mucho en poco tiempo. Ahora no tengo hambre a todas horas y cuando como lo hago porque tengo hambre. Además no necesito sentir que estoy totalmente llena para sentirme satisfecha.
  • Debido a que antes tenía hambre a todas horas, solía picotear mucho. Incluso con picoteos constantes seguía teniendo hambre. Ahora ya no picoteo. Si como entre horas es porque tengo hambre, no por otros motivos, ya que mi cuerpo se siente saciado la mayor parte del tiempo con la comida que le doy.
  • Antes tenía ansiedad y adicción por determinados alimentos como el queso, la bollería y los embutidos. Ahora, en cambio, cada vez que los veo, los repelo. Al ver estos alimentos me acuerdo de todos los problemas que he tenido por su culpa y me imagino a los pobres animales sufriendo para que lleguen a mi boca, así que no quiero ni verlos, ni me estimulan las ganas de consumirlos.
  • Durante años mi energía ha ido reduciéndose. Sinceramente, creía que tenía que ver con la edad :). Sin embargo, después de unas pocas semanas de alimentar a mi cuerpo con comida saludable, ya empecé a notar como mi energía se incrementaba, aumentando también mis ganas de hacer cosas y sobretodo, ejercicio físico.
  • Mi estado de ánimo ha mejorado radicalmente, no solo porque mi aspecto físico, mi salud y mis problemas físicos y de relación con la comida han mejorado, sino porque, por fin, tengo la sensación que he tomado el control de mi cuerpo y las riendas de mi vida.
  • Antes no era tan consciente del sufrimiento animal y de lo que le estamos haciendo al medio ambiente. En la actualidad, soy mucho más consciente de la situación en la que se encuentran los animales para el consumo humano y como las ganaderías se están literalmente cargando el medio ambiente y el planeta (y nosotros participamos de ello).

¿Algo más?

Finalmente quiero mostrarte mi gráfico de pérdida de peso, mejor dicho, de Índice de Masa Corporal (IMC) y algunas fotografías mías. La calidad de las fotografías no es muy buena, pero creo que entenderás que no tenga muchas donde elegir, ya que nunca me ha gustado (y menos con elevado sobrepeso) que me hicieran fotos.

Por otro lado, voy a mostrar un par de fotografías de mis piernas (el antes y el ahora). He dudado mucho en poner estas fotografías porque, la verdad, no me siento muy cómoda mostrándolas, pero creo que pueden ayudar a más de una mujer a entender qué les pasa y empezar a ver el final del túnel de una “patología” tan poco estudiada, que conlleva mucho sufrimiento y se lleva totalmente en silencio como es el lipedema.

Solo me queda decirte que me encantaría que me dieras feedback en los comentarios y, sobretodo,que me explicaras si tú también estás en proceso de cambio de plan de alimentación o si, al menos, te lo planteas. 

Créditos fotografía: https://www.pexels.com/photo/blur-close-up-environment-focus-269037/

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20 comentarios en “Mi evolución 3

  1. Hola Núria! Muy interesante tu blog sobre el Lipedema, estoy segura llegas a muchas personas.

    En unos días hago los 45 y llevo desde los 30 con tendencia a subir de peso y tener que hacer dieta para bajarlo. A todo esto desde los 16 años que tengo arañas vasculares que con los años van en aumento además de varices e hinchazón de piernas especialmente con el calor o largas horas de pie o sentada.
    No había oído hablar de Lipedema hasta hace dos años. Fui a un centro de medicina estética para informarme sobre tratamientos para reducir grasa y celulitis en las piernas y la doctora me comentó muy ligeramente que tenía Lipedema. Hace dos años no hice nada al respecto (ya que el tratamiento que me ofreció se escapaba de mi presupuesto).
    Este pasado mes de junio volví para hacerme unas infiltraciones para quemar grasa y me volvió a repetir lo del Lipedema y entonces ha sido cuando he prestado más atención y he buscado información en Internet. Según la Dra. Estoy en fase uno pero después de todo lo que vengo leyendo estoy entendiendo por qué las dietas y el ejercicio no son suficientes para reducir grasa, volumen y celulitis en mis piernas.

    A todo esto, siempre me ha interesado el tema de la alimentación desde jovencita y he probado muchos estilos de alimentación: ovo-lacto-vegetariana, pescetariana, macrobiótica, paleo y la última la keto (todo esto antes de conocer que puedo tener Lipedema). Simplemte por el hecho de buscar respuestas a por qué mi cuerpo tiene tendencia a engordar. Incluso durante cuatro años tuve un negocio de Coaching para adelgazar con dieta mediterránea hipocalórica, una franquicia con la que yo había perdido 8 kg y me formé para ayudar a otras personas.

    Te explico todo esto, para que te hagas una idea de mi punto de partida ahora que quiero buscar una alimentación adecuada para que mi Lipedema no aumente en los próximos años e incluso cuando entre en menopausia.

    Mi pregunta es: de enero a febrero volví a la macrobiótica (que está basada también en alimentos vegetales) y yo me notaba súper hinchada con lo que a mediados de febrero descubrí la cetogénica o keto y es la que he estado llevando hasta el mes de julio, desde entonces me he relajado porque prefiero comer fruta fresca o gazpacho con el calor. Al poco tiempo noté que me deshinchaba… Aunque de peso me he mantenido.

    Ahora quiero perder peso (8 kg máximo) y quiero saber si es mejor la keto, la paleo o la basada en plantas… Desconozco si la basada en plantas se parece a la macrobiótica o no ya que si es así a mí no me sienta bien una dieta con alto contenido en cereales aunque sean integrales.

    Me gustaría saber qué fue lo que no te funcionó a tí de la paleo o la keto y sí te está funcionando ahora con la basada en plantas.

    Muchas gracias por leer hasta aquí!! Me he enrollado mucho… Jiji

    Un abrazo

    1. Creo que con esto de enrollarme me llevo la palma…😂 Me ha encantado tu historia y voy a intentar responder lo más concretamente posible, aunque para responderte bien, creo que debería escribir varias hojas…

      Voy a empezar con el tema de perder peso.

      Creo que una de las preguntas más importantes que debemos haernos es ¿mi objetivo principal es perder peso o mejorar mi lipedema? Lo digo porque para perder peso hay muchas alternativas posibles.

      Sí, tanto la dieta cetogénica como la paleo son relativamente eficaces para perder peso. En mi caso, con una dieta cetogénica perdí bastante peso en tan solo 2 meses, pero ¿son dietas sostenibles en el tiempo? ¿pierdes realmente grasa corporal o se pierde más líquido y músculo?

      Desde mi punto de vista, para perder peso y mantenerlo a largo plazo hay que hacer un cambio de estilo de vida y, más que hacer una dieta temporal, lo que hay que hacer es encontrar una fórmula que te permita perder peso, mantenerlo en el tiempo y sobretodo encontrar una dieta que encaje contigo, te sientas a gusto con ella, no respresente un esfuerzo/sufrimiento seguirla y puedas mantener este tipo de alimentación para el resto de tu vida, aunque sea con cierta flexibilidad. Y teniendo en cuenta que el objetivo final es mantener este tipo de alimentación para el resto de tu vida, es muy importante que esta sea realmente saludable porque sino lo que va bien para unas cosas (por ejemplo perder peso), empeora otras (por ejemplo el lipedema).

      Así que si el objetivo es perder peso, elige un poco lo que quieras o te vaya bien. De hecho, se sabe que para perder peso, la mayoría de las dietas funcionan. Pero, aunque puede que pierdas peso peso ahora, seguramente más adelante vas a tener que buscar otras alternativas que sean seguramente más saludables.

      Ahora bien, si no sientes una gran desesperación por perder peso (lo digo porque yo he tenido épocas que quería perder peso y me daba igual cómo) y lo que quieres es mejorar tu lipedema, encontrar la fórmula perfecta para mantener esas mejoras a largo plazo y prefieres perder peso de una forma más segura, asegurándote que pierdes grasa corporal (en lugar de músculo) y saludable, entonces, la mejor dieta para mejorar el lipedema es comer lo más limpia y antiinflamatoria posible.

      Ahora vamos con el tema de las distintas dietas para el tema del lipedema.

      Dieta cetogénica. Mi experiencia después de 2 meses fue contradictoria porque por un lado perdí bastante peso, pero por otro lado no noté ninguna mejora destacable con el dolor ni inflamación de mis piernas. Lo cierto es que lo dejé porque empecé a encontrarme mal, me notaba muy cansada y estaba bastante harta de comer lo mismo una y otra vez. No gané el peso de golpe, pero sí en 6 meses ya había recuperado el peso perdido.
      Aunque sé que últimamente hay personas que recomiendan la dieta keto para el lipedema, lo cierto es que las grasas son transportadas por el sistema linfático y uno de los objetivos de las personas con lipedema es ayudar a que el sistema linfático trabaje lo menos posible, por lo que sería más adecuado seguir dietas bajas en grasa.
      Además, la dieta keto reduce la abundancia y diversidad de la microbiota intestinal. Y esto es importante porque una microbiota intestinal desequilibrada puede producir una larga lista de problemas y entre ellos, posibles alteraciones hormonales que podrían estar relacionados con el lipedema.

      Dieta paleo. Con este tipo de dieta no tengo experiencia directa, pero lo que sí que sé es que la limitación de consumir cereales y legumbres dificulta mucho el conseguir unas dosis adecuadas de fibra alimentaria que es vital para mantener una buena microbiota intestinal.
      Para mi gusto se consumen demasiados alimentos de origen animal, los cuales son una fuente de residuos para el cuerpo (amoniaco, ácido úrico, etc.), además del tema ético y repercusión para el medio ambiente. Para mí, especialmente con lipedema, cuanto más limpio y fácil se lo pongamos al cuerpo, mejor.

      Dieta macrobiótica. Con esta dieta tengo algo de experiencia, pero no soy para nada una experta. Durante algún tiempo intenté seguirla, pero, en mi caso, notaba que necesitaba aprender demasiadas cosas, tener demasiados aspectos en cuenta y dedicar demasiado tiempo a formarme en el tema.
      También me costaba entender el porqué, ya que no encontré en su momento demasiada información científica sobre el tema.
      Creo que es muy interesante, pero para mí no acababa de encajar y sí, también para mi gusto estaba demasiado centrado en cereales y también en alimentos de origen asiático a los que no estoy acostumbrada como el miso o el gomasio.

      Dieta basada en plantas. Es la que mejor se adapta a mí. El foco está en consumir plantas o vegetales sin procesar ni refinar. Todos los alimentos de origen vegetal son bienvenidos (verduras, hortalizas, setas, frutas, cereales, patatas, granos, legumbres, frutos secos, semillas, especies) y en sí no se prohibe ningún tipo de alimento pero sí que se recomienda reducir al mínimo o eliminar los alimentos animales, procesados y refinados por haberse demostrado científicamente que no son saludables cuando los consumimos de forma recurrente.
      Es un tipo de alimentación con alto contenido en fibra, por lo que ayuda a tener una microbiota intestinal saludable y además, los alimentos vegetales tienen en general una baja densidad calórica, por lo que es relativamene fácil bajar de peso si eliges los alimentos de baja densidad calórica la mayor parte del tiempo.
      En mi caso ha resultado ser la única dieta que he hecho (y puedo decir que he probado varias) que me ha repercutido positivamente en la pérdida de peso + en el lipedema y lo más importante es que, aunque empecé a notar cambios muy pronto (en solo 2 semanas), estos se han mantenido a lo largo del tiempo (ya son más de 3 años seguidos sin volver atrás).

      Creo que necesitaría bastante más tiempo para explicarlo todo con detalle, pero espero que hay dejado algunos puntos más o menos claros y pueda servirte. Un abrazo!

  2. Hola,
    Estoy casi segura que tengo lipedema hace unos días viendo un video de YouTube de una influncer plus size que hablo sobre el tema. Honestamente me dió miedo darme cuenta que tengo eso y que es degenerativo y sin cura. No quiero que mi cuerpo empeore y leer este blog me dió la esperanza de que puedo mejorarlo y ojalá así sea.

    1. Hola! Me alegro mucho que el blog te pueda ayudar. Piensa que sea o no lipedema, siempre es una buena alternativa llevar una vida lo más saludable posible. Cuanto antes empieces, mejor.

      De hecho, con el lipedema, cuanto antes empieces a cuidar tu estilo de vida, más fácil lo tendrás para controlarlo. Yo no supe lo que tenía hasta los 35 y así y todo he podido mejorarlo muchísimo más de lo que nunca me hubiera imaginado sin cirurgías ni métodos invasivos.

      Así, que no tengas miedo, siempre es mejor saber qué pasa, que vivir a oscuras. Y una vez lo sabes, busca soluciones y prueba alternativas hasta encontrar lo que te vaya bien, eso sí, sin estresarte ni agobiarte, paso a paso, y con un poco de paciencia. Un fuerte abrazo!

  3. Hola padezco lipedema, estoy segura pero no he querido diagnóstico, me da miedo recibir nuevamente la palabra gorda en el médico de cabecera y para médicos privados, cirugías Wall y medias de comprensión no tengo los medios económicos así que estoy resignada, aunque leyendo tu estilo de alimentación me has dado esperanza, es costoso alimentarse de este modo??? Donde puedo conseguir orientación de como preparar alimentos libres de origen animal???? Gracias

    1. Hola Verónica, me alegro que quieras saber más sobre alimentación a base de vegetales. Verás que es más fácil de lo que parece 🙂

      En cuanto a si es caro o no comer así, te diré que depende. Depende de si quieres consumir todos los vegetales por ejemplo ecológicos (no es necesario). En principio seguir una dieta a base de vegetales suele ser más barata que las dietas omnívoras porque la mayoría de los vegetales (verduras, frutas, legumbres, cereales) suelen ser más económicos que las carnes o el pescado a menos que vivas en países donde hay falta de vegetales frescos como suele ser el norte de Europa por ejemplo.

      En relación a donde conseguir más información, pues estás en el lugar adecuado 😉 En mi blog encontrarás bastante información. Empieza revisando los cursos que tengo aquí. Te recomiendo que empieces con el curso gratuito de iniciación, donde descubrirás entre otras cosas las diferencias entre una dieta vegana y basada en plantas. Aquí tienes el link directo al curso gratuito.

      También te sugiero que revises mi blog aquí. Verás que hay varios artículos de los cuales te recomiendo los siguientes probablemente en este orden:
      ¿Todavía no llevas una alimentación basada en vegetales? Pues deberías…
      Dudas frecuentes antes de empezar una dieta basada en vegetales
      ¿Cómo seguir una dieta más vegetal y menos animal?
      3 recetas sencillas para comer más legumbres
      7 pasos para hacer la transición a una alimentación saludable
      Errores frecuentes al empezar una dieta vegana (si quieres estar sano)
      ¿Cómo hacer la transición a una alimentación saludable? ¿Rápida o progresiva?

      Finalmente, puedes bajarte una lista gratuita de recursos para profundizar más en alimentación basada en plantas. Aquí tienes el link para acceder.
      Espero que sea de ayuda 🙂 Un abrazo!

      1. Hola
        Me ha encantado tu artículo. Estoy de acuerdo contigo en que la dieta ayuda bastante, solo comentarte que veo que incluyes el maíz y cereales con gluten, elimínalo en la media que puedas, son inflamatorios para nosotros. De cereales solo, arroz integral y quinoa nos vienen bien. El trigo sarraceno aunque es sin gluten, es un cereal que da mucho calor al hígado y no nos sienta bien tampoco.
        Las legumbres debemos tomarlas al medio día.
        Solo con este tipo de alimentación se desinflama muchísimo. Varias tallas según tú indicas.
        Yo no la hago tan puro como tú, meto ocasionalmente a la semana proteína animal de calidad, pescado salvaje, azul sobre todo, huevos y algo de pollo, ambos ecológicos. Y sobre todo nada prefabricado del súper, colorantes, conservantes, ni azúcares, ni alcohol ni refrescos.
        Puedes encontrar esta información en el libro «Lymphedema and Lipedema Nutrition Guide»
        Si además, metemos ejercicio, medias y drenajes linfáticos no se nos notará apenas. Cada una lo que pueda permitirse como ayuda externa.
        Todo ayuda y depende de nosotras pararlo y mejorarlo.
        Hay que tener paciencia, esto es cosa de todos los días y a base de cambiar hábitos para siempre.
        Hasta que no sepan de dónde viene, lo que está de nuestra parte si lo cumplimos, lo notaremos.

      2. Hola!

        Muchísimas gracias por tu comentario. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que somos parte activa en todo este proceso y que cambiar hábitos y tener un poco de paciencia es básico para notar mejoras.

        Con el tema del gluten estoy un poco más ambivalente, aunque me encanta que saques el tema y podamos hablarlo abiertamente. Gracias!

        Sí, yo también he escuhado que el gluten es inflamatorio y he intentado investigar un poco sobre ello, sobretodo porque una de las cosas que me preguntaba es “¿cómo puede ser que cuando era pequeña nadie tuviera problemas con el gluten y ahora, de golpe, el gluten es malísimo para todo el mundo?

        Mi abuela no podía vivir sin pan y vivió hasta los 100 años sin problemas intestinales, inflamación, ni ningún tipo de enfermedad crónica. Ya sé que una sola persona no hace la norma, pero toda la gente que he conocido de la generación de mi abuela (nació a principios de 1900) tenían como base en su alimentación el gluten, concretamente el pan, que ahora parece ser que es “el diablo”.

        Investigando sobre el tema, parece ser que uno de los problemas de algunos cereales, especialmente del trigo, es que las semillas pueden estar modificadas genéticamente y se usan pesticidas como el glifosato que pueden estar provocando problemas de salud, alteraciones hormonales e inflamación.

        Esta podría ser una de las razones por las que dejar de comer cereales, especialmente en el lipedema, ya que las hormonas y la inflamación están relacionadas con la enfermedad.

        Ahora bien, hay una cara B en este tema.

        Los cereales, tengan o no gluten, son una fuente muy importante de fibra alimentaria. Y gracias a la fibra alimentaria nuestra microbiota intestinal estará más saludable y si está saludable ayudará a reducir la inflamación del cuerpo por medio de los ácidos grasos de cadena corta (los conocidos como SCFAs). De hecho, se ha visto que las dietas sin gluten reducen la cantidad de bacterias saludables en la microbiota intestinal. Te dejo el link del artículo de Rinniella y colaboradores publicado en Nutrients en el 2019 (https://www.mdpi.com/2072-6643/11/10/2393). Mira la figura 2, es bastante clarificadora.

        Entonces, por un lado tenemos que el gluten o, en general, muchos cereales pueden producir inflamación debido, en gran parte, a los pesticidas usados, pero, por otro lado, la fibra que contienen los cereales es la clave para reducir la inflamación, entonces, ¿qué hacemos?

        Yo te cuento lo que yo hago, aunque lógicamente cada uno tiene que encontrar lo que le va mejor, pero a mí me gusta tener toda la información y profundizar en el porqué para tomar mejores decisiones.

        Si fuera celíaca o intolerante al gluten, no tendría muchas opciones y tendría que dejar el gluten.

        Ahora bien, como en principio no lo soy, mi prioridad es consumir la mayor cantidad de fibra posible de diferentes fuentes. Y una de las fuentes importantes para mí son los cereales.

        Pero para solventar el tema de los pesticidas, intento comprar siempre que puedo cereales ecológicos y por ejemplo, una de las cosas que hago es hacer el pan en casa con harinas integrales y ecológicas.

        Otro de los cereales que consumo frecuentemente, en parte porque me ayuda mucho en la creación de múltiples platos, es la avena. En principio, la avena no contiene gluten, pero suele llevarlo debido a la contaminación cruzada. Cierto es que podría comprar avena sin gluten, pero en mi caso prefiero comer avena ecológica antes que sin gluten.

        No sé si me he explicado… Así como resumente diría que para mí las prioridades son:

        1- Comer fibra, cuanta más mejor. Es por eso que si tengo que elegir entre comer animales y comer cereales con gluten, prefiero siempre la opción de cereales con gluten, ya que los animales no contienen fibra y de forma natural también son inflamatorios y pueden alterar nuestras hormonas.

        2-Evitar pesticidas y alimentos modificados genéticamente. Es por eso que intento comer ecológico siempre que puedo o siempre que es difícil eliminar los pesticidas, algo que ocurre en los cereales.

        En cuanto a las legumbres, para mí es prioridad número 1 la cantidad de fibra que contienen. Por eso no tengo problemas en consumirlas en cualquier momento del día. De hecho puedo comer humus para desayunar o sopa de lentejas para cenar. Pero una vez más, cada uno tiene que ir buscando y encontrando lo que le va mejor.

        Te agradezco enormemente tu aporte. Me gusta que este pueda ser un espacio para que compartamos nuestra experiencia, nos demos buena información, apoyemos y ayudemos entre todas 🙂

  4. Hola! He Estado leyendo tu historia. Tengo una niña adolescente y me temo que presenta el mismo problema. Cuando baja de peso nunca se nota en las piernas y comienzo a ver celulitis incluso estrías en los gemelos. Estoy muy preocupada , está en una edad difícil para que comprenda la importancia de una buena alimentación. Me gustaría saber si el drenaje linfático te ha ayudado.
    Gracias.

    1. Hola! Puede ser lipedema o no, habría que ver…una de las características más llamativas del lipedema es que hay un engrosamiento en las piernas que se para justo en el tobillo (se forma como una especie de aro) y el pie no está inflamado. Lo mejor sería que un médico lo diagnosticara. También puedes ver fotos de piernas en google poniendo ‘lipedema’ o ‘lipoedema’ y ver si son similares, aunque en fases iniciales quizá no se vea demasiado la diferencia.

      De todas formas, en relación a lo que me preguntas del drenaje linfático, sí a mí me fue muy bien al principio. Yo empecé a los 16 años o así y estuve unos 3-4 años haciéndolo 2 veces por semana al prinicipio y al final 1 vez/sem. Notaba mucho alivio y me ayudaba a que no notara tanta pesadez ni inflamación en las piernas, pero si dejaba de ir unas pocas semanas, por ejemplo en vacaciones, todo volvía a la normalidad. Cuando lo dejé definitivamente, en poco tiempo, mis piernas volvieron a descontrolarse. Sea o no sea lipedema (yo cuando empecé no sabía que tenía lipedema), el drenaje linfático puede ayudar, pero no va a curar.

      Otra cosa que hacía que me ayudaba a tener menos dolor e inflamación de forma inmediata, aunque duraba solo unas horas, eran las cremas de efecto frío, sobretodo en verano, que era cuando más me molestaban las piernas. Pero una vez más, eran soluciones temporales.

      Lo único que realmente me ha permitido tener un control a largo plazo, es seguir una dieta a base de plantas. En estos últimos 3 años, el dolor ha desaparecido y no he tenido que recurrir a soluciones temporales como drenaje linfático, medias compresivas, cremas de efecto frío (también he probado vendas frías: efecto parecido a las cremas de efecto frío, aunque más engorroso y botas de presoterapia: menos efecto que el drenaje en mí caso). Quien sabe todo lo que me hubiera ahorrado si hubiera empezado antes a comer a base de plantas…

      Igualmente, sea o no lipedema seguir una dieta a base de plantas puede beneficiar a todo el mundo para mejorar la salud y prevenir enfermedades. A lo mejor os podéis plantear un cambio de alimentación a nivel familiar…Además, ahora todo el movimiento vegano es bastante atractivo para los adolescentes y solo habría que enfocarlo hacia la elección de alimentos saludables. Si te interesa puedes apuntarte a un curso básico sobre dieta vegana que tengo en mi web https://decisionesquecambian.com/kit-iniciacion-comer-vegano/ y en el siguiente link hablo un poco más sobre el lipedema y mi experiencia personal https://decisionesquecambian.com/lipedema/. De hecho, ahora estoy preparando un curso sobre alimentación a base de plantas y sobre lipedema que espero salgan en breve. Si te interesa, escríbeme a info@decisionesquecambian.com y cuando esté listo te mando toda la información.

      Espero que pueda serte de ayuda…y si tienes más preguntas, no dudes en contactarme 🙂 Un abrazo

  5. Hola tengo dudas….que dosis de B12 tomas diariamente y que formato polvo. O cápsulas? Estoy en transicion de vegetariana a vegana..lo otro que piensas de tener un segundo hijo con lipedema? Sera riesgoso que aumente mucho la enfermedad? A mí me salió luegoDemi primer. Embarazo….y uno ve fotos y da temor la verdad ..deseo mucho otro hijo ..pero cuando pienso en el lipedema me deprimo mucho.gracias

    1. Hola Romina!

      En relación a la B12, las recomendaciones suelen ser unos 250 mcg/día (aunque últimamente se recomiendan incluso dosis más bajas, entre 10 y 20 mcg/d) o si lo prefieres unos 2000 mcg/semana. Yo actualmente tomo 2 comprimidos de 1000mcg durante la semana. Por ejemplo martes 1000mcg y jueves otros 1000mcg en comprimidos sublinguales.

      En cuanto a mi opinión sobre tener otro hijo, creo que es un tema muy personal. Por un lado el lipedema no es una enfermedad en la que pongas en juego tu vida, por lo que dejar de tener un hijo por este tema no sé si algún día a lo mejor te arrepientes de ello sabiendo que te hace tanta ilusión. Por otro lado, quedarte embarazada y que se te complique el lipedema puede llevarte a que vivas mal el embarazo y la maternidad, algo que deberías vivir de forma positiva, tanto para ti como para tu bebé. No creo que haya una solución fácil…

      Yo si me pongo en tu situación, sabiendo que deseas tanto tener otro hijo, pero quieres minimizar al máximo los efectos del lipedema (asumo que si apareció el lipedema después de tu embarazo es muy probable que vuelva aparecer ahora si te vuelves a quedar embarazada) lo que haría es primero cambiar radicalmente la alimentación, seguir una dieta a base de plantas estricta (o muy estricta) durante unos meses para intentar controlar el lipedema. Yo, en solo 2 semanas empecé a notar resultados y en 6-8 meses fue cuando obtuve la mayoría de los resultados. Si pasado este tiempo notas mejoras, plantéate otra vez lo del embarazo y si decides que sí, entonces quizá yo te recomendaría que, además de seguir con la dieta, trabajaras el aspecto psicológico-emocional por si el lipedema se descontrola durante el embarazo y puedas sobrellevarlo de la mejor forma posible.

      Espero que te sirva de ayuda. Un abrazo 🙂 Nuria

      1. Gracias Nuria eres una persona increible…claro uno se asusta con el lipedema ya que lei que una mujer quedo en silla de ruedas luego de tener a su hijo pero ya noto cambios grandes con la alimentacion…averiguando nuevas recetas y me compre un libro de dieta antiinflamatoria ..gracias por los animo se seguire tu consejo…un abrazo grande

      2. Gracias por tus palabras 🙂 Claro que sí, a por tus objetivos! Y ya sabes que siempre tendrás mi apoyo. Un fuerte abrazo!

  6. Hola buenas noches!! Bueno aquí estoy a esta hora de la noche buscando soluciones a mi lipedema, (0:55 ) ante todo, quiero darte las gracias por que con tu testimonio has ayudado a que cambie mi energía, y vuelva a rescatar las ganas de seguir y no tirar la toalla, tengo una alimentación muy buena sin fluye, lácteos refinados, procesados,azúcar etc; pero no elimine el pescado huevo ( ko que mas) y alguna carne cono el cordero o pollo ( poca cosa)…
    Pero creo que es hora de plantearme otro cambio y dejarlos todos,estoy a punto de cumplir 46 años y aunque ya hace 14 que mis piernas estaban cambiando es ahora cuando no reaccionan a nada, estoy desesperada,
    Muchas gracia linda te seguiré atentamente y te iré contando 🙏

    1. Hola!
      Muchas gracias por tu mensaje! Me alegra saber que mi testimonio pueda ser de ayuda. Yo la verdad es que sí sigo una dieta 100% vegetal, aunque puntualmente como algún procesado, eso sí siempre vegano, pero solo muy de vez en cuando. Pero la verdad es que a mí me compensa infinitamente y todavía no me puedo creer que lleve 3 los sin dolor, ni inflamación y sin tener que usar medias compresivas, casi me parece un milagro. Me encantará saber de ti y de tu progresión 😉 Y si crees que puedo ayudarte en algo, no dudes en escribirme!

  7. Hola te había escrito hace algún tiempo porque quería ser vegana…pero me ha costado mucho..también tengo lipedema …y por eso ya estoy decidida a cambiar mi alimentación ahora de una vez por todas…mi tema es el tiempo para cocinar…pero de alguna forma debo hacerlo…estoy con drenajes linfáticos pero no veo mucho cambio…y en 1año más quiero ser mamá de nuevo…pero al mirarme mis piernas me da mucho miedo….veo el cambio grande en ti y me da esperanza….me gustaría saber si comes carbohidratos como arroz integral y bueno cosas integrales…gracias por tu ayuda

    1. Hola!
      Genial que estés decidida a cambiar tu alimentación 🙂 Sí, como carbohidratos aunque siempre integrales y principalmente granos enteros. Eso sí, evito al máximo las harinas como el pan y la pasta (aunque sean integrales), pero suelo comerlos cada semana. Eso sí, para mí lo más importante es comer cada día legumbres y mucha verdura fresca. Espero que sea de ayuda!

  8. Hola, yo también tengo lipedema, y estaba pensando en operarme, porque me decían que con nada se curaba. Estoy muy emocionada de encontrar tu página. Cuéntame por favor qué debo hacer para mejorarla.

    1. Hola!!! Me alegra mucho que me escribas!! Curarse el lipedema no me atrevo a decir que se haya curado (tampoco creo que se cure con la operación, la verdad), lo que sí puedo decirte es que desde que sigo una dieta basada en plantas el dolor ha desaparecido por completo (ahora ya va para 3 años seguidos) y la forma de mis piernas ha mejorado muchísimo y sigue mejorando día a día. De hecho, voy descubriendo músculos que no sabía ni que existían! Lo que a mí me ha funcionado es seguir una dieta basada en plantas relativamente estricta (nada de animales, prácticamente todo integral, evito todo tipo de refinados y grasas añadidas y alimentos procesados solo puntualmente). Si quieres escríbeme un email a info@decisionesquecambian.com, buscamos un día para vernos por Skype (o similar) y te cuento con más detalle 🙂

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