Lipedema: qué es y cómo tratarlo

lipedema qué es y cómo tratarlo

El lipedema es un síndrome que se caracteriza por la acumulación desproporcionada de grasa en las nalgas y piernas. Es una patología prácticamente femenina y todavía no se conoce la causa. Tienes disponible el curso gratuito pasos para mejorar el lipedema de forma natural.

Habitualmente las mujeres con lipedema suelen describirse como personas de piernas anchas o gordas. Éstas suelen tener forma de columna o también se conoce como piernas de elefante.

Existe bastante desproporción entre la parte superior y la inferior del cuerpo. La zona superior suele ser bastante más delgada, pudiendo llegar a tener varias tallas de diferencia entre ambas zonas del cuerpo.

Una característica importante es que ambas piernas tienen el mismo tamaño. Si no fuera así podría ser limfedema en lugar de lipedema.

Otra característica clave y probablemente la más importante para las personas que padecen esta patología es el dolor experimentado cuando se presionan, incluso suavemente, las piernas.

Aunque la primera vez que se describió este síndrome fue en 1940, poco se sabe a día de hoy sobre las causas y el tratamiento adecuado. El lipedema empieza frecuentemente en la pubertad, motivo por el cual se cree que puede tener algún tipo de relación con las hormonas.

A pesar que en los últimos años se ha difundido el lipedema entre la población y la comunidad científica, es probable que muchos médicos no diagnostiquen adecuadamente este síndrome y lo confundan con obesidad o celulitis.

Es frecuente escuchar que uno de los problemas que experimentan las personas con lipedema es que no mejora con ejercicio ni dietas habituales para perder peso. Aunque se puede perder peso, el tamaño y aspecto de las piernas suele ser el mismo o muy parecido. Además el dolor experimentado no varía con más o menos peso.

Todo esto, hace que las personas con lipedema puedan sufrir de complejo por tener las piernas anchas, problemas de autoestima y de ansiedad.

Tratamiento para lipedema

Actualmente no existe un tratamiento que pueda curar el lipedema. Lo que sí existe son algunas intervenciones que pueden paliar algunos síntomas. Los tratamientos más frecuentes son el drenaje linfático, las medias compresivas y el tratamiento quirúrgico.

Drenaje linfático

Es un tipo de masaje suave y que no debería doler mientras se hace. Estimula el movimiento del líquido linfático y ayuda a mejorar el edema y la inflamación de las piernas, además de aliviar el dolor. Con el tiempo puede además ayudar a mejorar un poco la forma de las piernas.

Medias compresivas

Son unas medias (se pueden comprar en farmacias) que ejercen una compresión elevada sobre las piernas. Gracias a esta compresión el efecto inmediato es el alivio del dolor, la inflamación y el edema. Muchas mujeres necesitan esta compresión durante todo o casi todo el día. Cuando se sacan las medias, las piernas vuelven a su estado natural al poco tiempo.

Tratamiento quirúrgico 

En los últimos años han surgido algunos tratamientos invasivos basados en un tipo de liposucción especial para personas con lipedema. Estos tratamientos no son curativos, pero algunos estudios (de momento todavía muy pocos) indican que podría ser una intervención adecuada para mejorar la sintomatología del lipedema y el aspecto de las piernas, ya que se eliminan los nódulos de grasa. El tratamiento quirúrgico puede requerir de varias sesiones de liposucción y algunos efectos secundarios. Con esta intervención se espera que la mejora surja al año de tratamiento.

Mi experiencia personal

Si te soy sincera, hasta hace muy poco tiempo no tenía ni idea de que mi problema se llamaba lipedema.

Cuando empecé la pubertad mis piernas empezaron a cambiar rápidamente. Al principio no lo noté mucho, pero al poco tiempo de hacer el cambio me di cuenta que la diferencia entre mis piernas y la parte de arriba de mi cuerpo no “era normal”.

Por esa época yo jugaba al baloncesto y lógicamente después de los entrenos y partidos, junto a mis compañeras, nos cambiábamos y duchábamos juntas. Todavía recuerdo el momento en el que una compañera del equipo me dijo: “Pareces 2 personas diferentes: una persona de cintura para arriba y otra de cintura para abajo”. Tenía razón. Mis pantalones eran 2 tallas superior a la de mis camisetas. En ese momento creo recordar que tenía 13 o 14 años.

Con el tiempo me di cuenta que eso no le pasaba a otras personas. Tenia amigas que estaban más gordas y otras más delgadas, pero en general estaban todas proporcionadas entre la parte de arriba y la de abajo del cuerpo. Pero yo no.

Y así fueron pasando los años. La verdad es que hace 25 años yo no sabía lo que era el lipedema. Pero muchas veces no hace falta saber lo que a uno le pasa para buscar soluciones al respeto, mediante ensayo y error, ¿verdad?

Y así fue como durante 3-4 años (1 o 2 veces por semana) me hacían drenaje linfático y me fue de maravilla. Cierto es que tenía unos 20-22 años, pero mis piernas estaban realmente inflamadas y tenía mucho edema. Lo peor el dolor. Siempre explico que en mi caso era como si todas las piernas estuvieran recubiertas por un morado gigante. Cada vez que lo tocaba dolía.

El drenaje linfático fue mi salvación. Mi dolor se redujo muchísimo e incluso la forma de mis piernas mejoró también sustancialmente con el tiempo. El mayor inconveniente de este tipo de intervención fue el tiempo y el dinero, pero valió la pena.

Debido a una serie de circunstancias dejé el drenaje linfático. Sorprendentemente, a los pocos meses ya volvía a estar como antes de iniciarlo. Otra vez con dolor, inflamación, hinchazón, edema.

Durante años no hice ningún tratamiento específico para este tema, aparte de comprarme una medias compresivas y usarlas cada vez que parecía que mis piernas iban a estallar.

Por otro lado, era frecuente que me lesionara los tobillos y rodillas jugando a baloncesto y cada vez que un médico me veía las piernas me decía que me adelgazara. Ninguno detectó nunca que tuviera lipedema.

Así fue como durante años y años he intentado reducir el tamaño de mis piernas a través de hacer dietas hipocalóricas, bajas en carbohidratos y altas en proteínas.

Sin embargo, hasta hace poco no he sabido que todo lo que hacía no solo no servía para nada sino que era totalmente perjudicial para mí.

Si has leído el apartado de este blog sobre mí, sabrás que hace tiempo cambié radicalmente mi alimentación y empecé a llevar una alimentación basada en vegetales. Este tipo de alimentación no solo me ha ayudado a mejorar mi relación con la comida y perder peso sin pasar hambre ni ansiedad sino que me ha ayudado sustancialmente a mejorar mi lipedema.

De hecho, te lo estoy contando y todavía no me lo puedo creer. Después de más de 25 años de sufrimiento, dolor, inflamación y edema, a las pocas semanas de llevar una alimentación libre de alimentos de origen animal, refinados y procesados, el dolor se redujo sustancialmente. A los pocos meses ya no tenía prácticamente dolor general en las piernas y actualmente solo quedan algunas zonas que si ejerzo presión intensa duelen.

Pero no solo esto. En unos 6 meses reduje la talla de pantalón de una 48-50 a una 44. Pero hay más, los pantalones que uso actualmente ya no son de pata ancha, sino que puedo llevar pantalones elásticos de pitillo (¡la primera vez en toda mi vida!).

Es cierto que mis piernas distan todavía de ser unas “piernas normales”, pero el cambio tan espectacular que he experimentado solamente cambiando mi alimentación tengo que contarlo, sobretodo a ti si tienes como yo problemas de lipedema y llevas años sufriendo.

Aquí tienes una foto de mis piernas del primer año siguiendo una dieta basada en vegetales.

¿Cómo lo ves?

No dejo de sorprenderme y alucinar cada vez que veo estas fotos.

Es habitual que digan que el lipedema no se cura con las dietas ni el ejercicio (es un poco atrevido hacer semejante afirmación cuando todavía no se conocen con exactitud las causas). Yo no digo que cure pero a mí sí me ha mejorado y mucho, eso sí con un tipo de alimentación muy concreta: siguiendo una dieta basada en plantas al 100%, sin alimentos refinados ni alimentos procesados.

Si quieres saber más sobre mi cambio al año de seguir una dieta basada en vegetales, haz clic aquí (incluye fotos).

Si tienes lipedema te animo a que pruebes este tipo de alimentación durante al menos unas semanas o meses y me cuentes si tú también has experimentado cambios y ha mejorado tu lipedema. Solo así podremos saber si realmente nos funciona a todas.

¿Necesitas ayuda con el lipedema?

Mira los cursos y servicios que ofrezco por si te pueden ayudar.

8 comentarios en “Lipedema: qué es y cómo tratarlo

  1. Yo sufro d lipedema en rodillas solo q no puedo pagar mucho hay alguna clinica de gobierno q m pueda ayudar con mi problema

    1. Hola! Lo que ocurre con el lipedema es que, por un lado, es una enfermedad relativamente nueva y todavía hay poca información, incluso entre los médicos y por otro lado, que no existe una tratamiento efectivo que cure el lipedema, ya que a día de hoy todavía no se conocen las causas. Además, cada país tiene sus propios recursos. Dependiendo del país en el que vivas es posible que tengas acceso a un tipo de ayuda u otra. Algo que podrías hacer es ir a tu médico de cabecera, explicar la situación y ver qué alternativas te da. Independientemente de esto lo que también podrías hacer es empezar a modificar tu estilo de vida: intenta controlar el peso, siguiendo una dieta lo más anti-inflamatoria posible y haz algo de ejercicio físico sin impacto, como por ejemplo caminar. Por si te puede ser de ayuda, puedes hacer el curso Pasos para mejorar el lipedema de forma natural. Aquí tienes el link. Un saludo

  2. Seguí una dieta vegetariana durante dos años y no mejoró mi lipedema y encima me dió anemia, a pesar de tomar complementos. Ahora estoy con un nutricionista porque tengo resistencia a la insulina, y me está controlando la alimentación. Como de todo menos alimentos ricos en hidratos, si tomo pan, arroz y pasta, pero en poca cantidad. Los alimentos de orígen animal procuro que sean ecológicos, ya que los alimentos de origen animal que sientan mal son los que provienen de animales medicados y hormonados y alimentados con porquerías. Solo tomo huevos, pollo y conejo de los que crian mis suegros. Leche de cabra del pueblo porque las cabras son muy delicadas para comer. Carne de esas cabras y cuando compro otro tipo de carne lo hago en una carnicería del pueblo que tienen matadero propio y crian sus propios animales. El pescado casi siempre fresco y de España.Verdura,fruta y hortaliza… de mi huerto,o de los vecinos, y envasamos el resto en botes para consumo propio a lo largo del año. Junto con ejercicio consistente en caminar mínimo una hora a buen paso, subiendo y bajando cuestas, es lo que ha mejorado el aspecto y reducido el dolor de mis piernas.
    En mi opinión, una dieta, sea la que sea, en la que tengas que tomar complementos,no es la adecuada ni puede serlo. Además hay estudios científicos que demuestran que no aprovecha igual tomarte una naranja entera, siempre es infinitamente mejor la naranja, que el equivalente en pastillas de vitamina C. Pero yo solo puedo hablar desde mi experiencia, quizás a otras personas si les funcione ser vegetariano o vegano.A mi no.

    1. Hola! Me alegro que hayas encontrado una dieta y rutina de ejercicio que te vayan bien para tu lipedema. Sí, yo también creo que cada uno tiene que encontrar lo que le vaya mejor y encaje más con su vida. Lo importante es tener diferente información y experiencias y poder elegir e ir probando hasta encontrar lo mejor para cada uno.

      También, estoy totalmente de acuerdo contigo en que tomar alimentos enteros es infinitamente mejor que tomar complementos. De hecho, es en lo que se centran las dietas basadas en plantas. Seguramente no he explicado demasiado bien en este post en qué consiste una dieta basada en plantas o vegana saludable, pero el foco principal es exactamente ese: comer alimentos vegetales lo más cercanos a la naturaleza posible, sin procesar. Aquí te dejo un post que escribí hace algún tiempo sobre las características de este tipo de dietas por si es de interés.

      En cuanto a los suplementos alimenticios, yo tampoco soy partidaria de tomarlos: “los alimentos son mucho más que las sumas de sus partes” y siempre mejor en su forma natural. De hecho, el único suplemento que tomo es la vitamina B12, vitamina que por cierto se recomienda tomar a todo el mundo, sean o no vegetarianos, a partir de los 50 años. Te dejo este post donde explico un poco más el porqué.

      Muchas gracias por compartir tu experiencia! Cuanta más información tengamos, mejores decisiones podremos tomar con el lipedema. Un saludo 🙂

  3. Me alegro mucho x tus avances, y te cuento que a mis 45 años me dijeron que tengo lipedema, te agradezco que puedas darme orientación con esto.

    1. Hola! Muchas gracias por tus palabras 🙂 Por mi experiencia y después de llevar desde la adolescencia hasta ahora, que voy a cumplir 42, con lipedema, lo único que me ha ayudado y me ha funcionado a largo plazo es seguir una dieta 100% vegetal a base de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y pequeñas cantidades de frutos secos y semillas. Ahora ya van 3 años desde que empecé a seguir este plan de alimentación y en todo este tiempo no he vuelto a tener dolor ni he tenido que usar más medias compresivas. Sé que mis piernas no son perfectas, pero no me duelen (para mí lo más importante) y ya no se ven tan «en forma de tubo» como antes (de hecho hasta puedo usar pantalones de pitillo, la primera vez en mi vida). Aquí te dejo otro post que escribí hace algún tiempo donde aporto un poco más de información sobre mi evolución Espero que te sirva 😉 De hecho, debido al interés de muchas personas sobre este tema estoy preparando una guía para explicar con más detalle qué he hecho durante estos 3 años para mejorar el lipedema. Si te interesa recibirlo cuando lo tenga acabado, escríbeme un email a info@decisionesquecambian.com y cuando lo tenga listo te lo haré llegar. Un abrazo!!

  4. Hola te felicito!!yo estoy comenzando con 1 dieta de vegetales frutos secos y legumbres…como suples la b12?saludos

    1. Muchas gracias!! En cuanto a la B12, en general se recomienda tomar unos 2500 mcg a la semana o 250 mcg al día de cianocobalamina o el equivalente en alimentos fortificados. En este post (acceder al post) puedes encontrar más información. Por ejemplo, en mi caso que sigo una dieta 100% vegetal tomo 3 veces por semana 1000 mcg de cianocobalamina. Por cierto, ahora que estás empezando con una dieta vegetal te recomiendo que te apuntes al curso «Kit de iniciación para comer vegano», un curso en video de 6 clases totalmente gratuito. Te dará un extra de información y motivación 🙂 Saludos!

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