Las 3 dietas más comunes para tratar el lipedema

dieta para lipedema

Una buena dieta para lipedema es fundamental si quieres mejorar la sintomatología y evitar que empeore. Y aunque las dietas no van a curarlo, seguir un buen plan de alimentación puede ayudarte mucho a controlarlo.

Cada vez hay más opciones y tipos de dieta, aunque las más utlizadas para el lipedema son la dieta RAD, la dieta anti-inflamatoria y la dieta cetogénica o keto.

¿En que consisten estas dietas? En este artículo te hablo de estas 3 opciones para que puedas elegir la que más te adapte a ti.

Dieta para lipedema

¿Por qué es importante alimentarse adecuadamente en el lipedema?

Sí, ya sé que te he dicho al principio que las dietas no lo curan, entonces ¿por qué preocuparse tanto por lo que comes? 

Lo cierto, es que la dieta tiene un impacto más profundo de lo que crees, no solo en tu salud, sino también en los síntomas asociados al lipedema. Pero tengo que aclararte que no es lo mismo seguir una dieta temporal que una dieta a largo plazo. Si lo que quieres es que tu lipedema mejore, deberás elegir un plan de alimentación saludable que puedas mantener a largo plazo y mejora aún, si es para toda la vida.

Un plan de alimentación adecuado debería ayudarte a reducir la inflamación de las piernas, reducir el dolor, mantener un peso adecuado y en definitiva, favorecer que puedas mantener el control de la enfermedad y evitar que empeore.

Una vez ya sabes la razón por la que es importante seguir un buen plan de alimentación, vamos a ver cuáles son las dietas más utilizadas y sus características.

Dieta RAD

La dieta RAD es un plan de alimentación creado para las enfermedades raras del tejido adiposo (RAD: Rare Adipose Disorders) y es una modificación de la dieta Mediterránea. 

El objetivo que persigue la dieta RAD es mantener los niveles de insulina bajos para ayudarte a perder grasa corporal y reducir la inflamación del cuerpo.

Esta dieta se caracteriza por:

  • elegir alimentos de bajo índice glucémico
  • evitar productos procesados
  • reducir al máximo los alimentos refinados
  • tener un buen aporte de ácidos grasos omega-3
  • consumir altas cantidades de fibra alimentaria

¿Qué consumir en la dieta RAD?

  • frutas y verduras de amplia variedad de tipos y colores
  • cereales integrales
  • boniato/batata
  • preferencia por la proteína vegetal antes que proteína animal, aunque se permite el pollo
  • ácidos grasos omega-3 contenidos en alimentos vegetales y pescado
  • aceite de coco, aceite de oliva
  • frutos secos, aguacates, olivas
  • si es posible, alimentos ecológicos
  • mantener el contenido de grasa en máximo 30% de las calorías

¿Qué evitar en la dieta RAD?

  • carnes rojas
  • carnes procesadas
  • pescado con alto contenido en mercurio
  • lácteos
  • alimentos con alto contenido en grasa
  • alimentos procesados
  • harinas con gluten (en caso de sensibilidad al gluten)
  • grasas hidrogenadas
  • endulzantes artificiales
  • azúcares simples
  • carbohidratos de alto índice glucémico (harinas refinadas, patata blanca, cereales refinados)
  • exceso de sal

La dieta RAD está recomendada especialmente para todas aquellas personas con problemas relacionados con el almacenamiento de la grasa corporal, donde se incluye el lipedema. El objetivo principal es reducir la inflamación del cuerpo, favorecer la pérdida de grasa acumulada y mantener el cuerpo lo más saludable posible. 

Dieta cetogénica en el lipedema

En los últimos años, ha crecido el interés por las dietas cetogénicas o keto (como también se las conoce) por ser efectivas en la pérdida de peso rápida. No es extraño que este tipo de dieta también haya llegado al mundo del lipedema.

Pero, ¿qué es exactamente la dieta keto?

Como resumen rápido, el objetivo de esta dieta es favorecer que el cuerpo gaste las reservas de grasa acumuladas. 

Pero, ¿cómo puede el cuerpo gastar esta grasa? Aquí está el quid de la cuestión.

Nuestro sistema funciona en base a carbohidratos. Es decir, nuestro cuerpo obtiene la energía de los carbohidratos. Ahora bien, si dejamos de comer este tipo de nutriente, el cuerpo necesitará obtener la energía de otro lugar para poder seguir funcionando. ¿Y de dónde puede obtener energía entonces? Pues de la grasa acumulada.

Así, pues, un consumo muy bajo de carbohidratos hará que el cuerpo entre en un «estado de emergencia» (estado de cetosis) para obtener así la energía de la grasa que está acumulada en nuestro cuerpo.

De ahí el nombre de dieta cetogénica: el cuerpo sin carbohidratos entra en un estado de cetosis para poder usar la grasa acumulada como energía.

A nivel teórico parece una buena opción, pero hay que tener en cuenta que el cuerpo no está diseñado para utilizar grasa como forma de energía principal a largo plazo. De hecho, no se sabe del cierto qué implicaciones para la salud puede tener mantener un estado de cetosis, que no deja de ser un estado de emergencia para el cuerpo, a largo plazo.

¿Qué se come en una dieta cetogénica?

Más que qué comer, hay que preguntarse qué no se puede comer, ya que un consumo mayor de 50g al día de carbohidratos puede arruinar la cetosis (aunque hay personas que deben incluso consumir menos cantidad para mantenerse en este estado). 

Los alimentos a evitar en una dieta keto son:

  • fruta
  • cereales (tampoco integrales)
  • granos
  • legumbres
  • patatas
  • varios tipos de verduras de raíz y hortalizas
  • bebidas alcohólicas

Los alimentos a consumir en una dieta keto son, en general, alimentos:

  • altos en grasa
  • moderados en proteínas

Algunos de los problemas de este tipo de dieta es la poca cantidad y tipos de fibra alimentaria que se consume y el exceso de grasa saturada. 

La fibra alimentaria es un tipo de carbohidrato que solamente se encuentra en los alimentos vegetales. Una restricción tan extrema de carbohidratos limita las posibilidades de cantidad y variedad de diferentes tipos de fibra alimentaria. 

Por otro lado, en este tipo de dietas se suele consumir una elevada cantidad de alimentos de origen animal (que son altos en grasa saturada) y alimentos vegetales también altos en grasa saturada como puede ser el aceite de coco. Está ampliamente estudiado el efecto negativo de la grasa saturada en la salud, motivo por el que se debería limitar su ingesta a un máximo del 10% de las calorías diarias.

Dieta antiinflamatoria

Por un lado, hay alimentos que favorecen la inflamación del cuerpo (alimentos pro-inflamatorios), en cambio, hay otros que, por sus características, favorecen la desinflamación (alimentos anti-inflamatorios).  De esto último tratan las dietas anti-inflamatorias. Estas dietas tienen como objetivo reducir la inflamación del cuerpo a través de la elección de alimentos principalmente anti-inflamatorios y evitar aquellos pro-inflamatorios.

¿Y cuáles son estos alimentos?

Algunos de los alimentos más antiinflamatorios son:

  • verduras y frutas de amplia variedad de tipos y colores
  • hojas verdes
  • verduras de la familia de las coles
  • verduras de la familia de los ajos y cebollas
  • bayas y frutos del bosque
  • hierbas y especies
  • alimentos vegetales en su forma natural
  • cereales integrales
  • legumbres 
  • alimentos fermentados
  • nueces, frutos secos y semillas

Por otro lado, algunos de los alimentos más pro-inflamatorios son:

  • carnes rojas y carnes procesadas
  • alimentos refinados
  • productos procesados
  • azúcar
  • grasas saturadas, trans e hidrogenadas
  • endulzantes artificiales
  • alimentos con gluten (en personas con sensibilidad al gluten o celiaquía)
  • bebidas con alcohol

Por lo general, los alimentos más anti-inflamatorios son alimentos vegetales en su forma natural, debido a los fitonutrientes y fibra alimentaria que contienen. En cambio, los alimentos más pro-inflamatorios son aquellos que han estado expuestos a un procesamiento, refinamiento y/o creados de forma artificial.

Dieta basada en plantas

Podríamos decir que una dieta basada en plantas es probablemente la dieta más anti-inflamatoria que existe, ya que es un tipo de alimentación que apuesta por el consumo de alimentos vegetales en su forma natural, evitando los alimentos y productos procesados, refinados y alimentos creados artificialmente. 

Este tipo de dieta puede ser especialmente adecuada en personas con lipedema debido a su potente efecto antiinflamatorio en el cuerpo. De hecho, es mi dieta de elección con la que he conseguido resultados espectaculares en mi lipedema.

Una dieta basada en plantas se centra en el consumo de:

  • frutas y verduras de diferentes tipos y colores
  • cereales integrales y granos enteros
  • legumbres y proteínas vegetales
  • frutos secos y semillas

Por otro lado, esta dieta evita el consumo de:

  • todo tipo de carnes animales
  • lácteos
  • huevos
  • pescado
  • productos procesados
  • alimentos refinados 
  • alimentos químicos o creados de forma artificial

Uno de los beneficios de las dietas antiinflamatorias es que ayudan a tener una microbiota intestinal saludable, gracias al elevado consumo de alimentos vegetales y fibra alimentaria. Una microbiota intestinal saludable, no solo ayudará a reducir la inflamación del cuerpo, sino que además, es fundamental para tener una buena salud y prevenir todo tipo de enfermedades.

Y tú, ¿tienes experiencia con estas dietas? ¿por qué tipo de alimentación te decantas? Puedes escribir un comentario a continuación, pero si quieres que lo debatamos entre todas, haz clic aquí y hablemos de este tema en el foro

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